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El hecho involucra a jóvenes que ya se convirtieron en mayores de edad y poseen grandes apellidos de la crema y nata de la sociedad asuncena.

En farra de ricos, también suceden cosas feas

Uno de los mayores prejuicios que tenemos como sociedad es creer que los delitos aborrecibles o comunes solo se dan en los sectores marginales o de menor caudal económico, sin embargo, cuando escarbamos un poco, podemos encontrar mucha basura escondida debajo de las lujosas alfombras que decoran las mansiones de los millonarios.

Bueno, recorriendo un poco por el mundo jurídico nos topamos con una resolución firmada por el juez Raúl Florentín en donde éste elevó a juicio oral y público un hecho de coacción sexual y quien se sentará en el banquillo de acusados es Thiago Gorostiaga Arestivo, un joven que fue acusado por la fiscalía de cometer este hecho punible en contra de una joven también de su edad.

El hecho, según obra en el documento judicial se dio en medio de una farra organizada por alumnos del colegio Americano (ASA)cuando, supuestamente este chico se aprovechó de una de las jovencitas que estaba durmiendo en la sala de la casa donde se desarrolló la fiesta. Dice la narración que este chico estaba bajo los efectos del alcohol y, actualmente cuenta con medidas alternativas a la prisión, debido a que ofreció una fianza de 1000 millones de guaraníes para ser beneficiado con la tobillera electrónica.

Facsímil de la resolución

Asimismo, su señoría rechazó el cambio de carátula solicitado por la defensa y también mantuvo la medida cautelar al acusado. Se aguarda la fecha del juicio para que las partes puedan defender su teoría del caso y ver si hubo o no coacción.

Vieron gente, había sido, nadie es ni bueno ni malo, solo que quien tiene más, a veces, recibe otro trato, si era el hijo de la yuyera de la esquina, mínimo iba a estar recluido en algún pabellón calavera de alguna de nuestras penitenciarías.