La ex modelo convertida dijo que no bailará en los corsos.

Hace una década atrás, la situación que voy a exponer sería impensable pues esta figura era la primera en ser confirmada para cualquier evento, sobre todo en los que son organizados en el verano.
Me refiero a Marly Figueredo, quien el año pasado mostró su carnaza y sus churas en el sambódromo de Encarnación, pero este año, adelantó que no estará en la Perla del Sur.
Me sorprende realmente, por un lado, pero, por el otro me preocupa la radicalización de Marly, de un tiempo a esta parte viene renegando de un montón de actividades que antes las hacía con normalidad.
Desde que se congregó a la secta de José Duarte, la ex modelo recibió un shock, un lavado de cerebro monumental, un cambio completo de piel, pues llegó al punto de decir que el concierto de Shakira era un pacto satánico y ahora, cerró el ciclo con su ausencia en el carnaval por tratarse de una fiesta pagana.
Yo celebro que Marly u otras figuras de nuestro copetín encuentren la luz, pero llegar al punto de satanizar o renegar de las cosas que forman parte de tu propia historia, no me parece correcto. Además, el buscar convencer a otros de que solo vos tenes la razón, solo denota que seguís en pecado, pues afirmar que solo uno tiene la razón sin dar espacio a la tolerancia, es una muestra gigantesca de soberbia.

Yo quiero pensar que en realidad Marly nos está engañando a todos y solo dice estas cosas y asume estos disparates para que le sigamos dando prensa y de esta manera, mantenerse vigente en el ruedo mediático.
Sea cual fuere el contexto real de esta situación, me atrevo a dar este consejo, vivan y dejen vivir, piérdanse y encuéntrense y, sobre todo, respeten los procesos de los demás, pues cada uno es libre de hacer y deshacer lo que guste, siempre y cuando, no esté causando algún daño. Pues, así como somos libres, nuestro espíritu sabe cuando debemos parar y no hay necesidad de evangelizar a nadie, pues nuestros actos atraerán o repelerán, según nos vayamos comportando.





