El despecho no es buen consejero, a veces hasta te puede llevar hasta la fiscalía.

En nuestra jerga popular siempre estamos diciendo que el armadillo enojado es capaz de hacer cualquier locura, desde escándalos, pasacalles, escraches, rotura de parabrisas, etc. Etc. Pero, había sido el pilín enojado es muchísimo más peligroso porque es capaz de armar una historia y movilizar a la policía para que la pareja salga esposada en las páginas policiales y hacerle pasar una vergüenza nacional.
La semana pasada las páginas policiales se engalanaron con el nombre de Lorena Torres, la madrina del club Libertad, quien fue acusada de que un supuesto hecho punible de estafa, y ¿quién la denunció? Nada más y nada menos que su medio limón, el señor Pastor Ocampos un jubilado de Itaipú.
Lorena fue detenida arbitrariamente y rápidamente sus abogados se movilizaron para aclarar la situación porque nada de lo que se le estaba acusando tenía sentido. Según la denuncia, ella desvió, supuestamente, 40 millones de guaraníes de la tarjeta del señor Ocampos, quien le daba este plástico para que ella se compre algún que otro caprichito y así mimar a su amorcito.
Pero, al parecer, don Ocampos se molestó o quizás se puso celoso, según nos contaron los chismosos y no tuvo mejor idea que movilizar a todo el estamento judicial, fiscalía de por medio para darle un estirón de orejas a su pareja, la señorita Lorena.

Lo bueno de todo esto es que finalmente, la parejita se reconcilió y a Don Ocampos no le quedó de otra más que retirar la denuncia.
Para que vean gente, a veces hay que contar ovejitas cuando uno se enoja porque podemos pasar por este tipo de situaciones desgastantes que, a la larga no nos lleva a ningún lugar.





