Medios de comunicación del Este del país apuntan a un tal Fernando Ruíz Díaz.

El fin de semana tuvimos un episodio bochornoso por donde se lo mire pues un grupo de delincuentes incidente gravemente el clásico del fútbol paraguayo. Todo empezó porque las barras bravas e hinchada de Cerro Porteño ingresó sobre la hora al estadio Defensores del Chaco, esto evidentemente impidió que se pueda controlar a la gente que venía a alentar a su club, pero más que hinchas estos inadaptados en verdad vinieron con toda la intención de portarse como lo que son: criminales.
Bajo toda lógica, la falla mayor la tuvo la policía nacional y por más de que quisieron dar explicaciones, no pudieron defender lo indefendible. Lo cierto es que los churefans descubrieron que en la inteligencia de la policía nacional, había sido estaba un comisario con polémicas en su haber por supuestamente tener nexos con narcotraficantes.
Este comisario de nombre Fernando Ruíz Díaz sería parte de inteligencia del departamento antinarcóticos y no solo sería parte, sino que sostienen que es el jefe y es aquí donde los chismosos se preguntan ¿cómo es posible que hayan ingresado criminales ligados a clanes narcos al estadio de fútbol? Bueno, resulta que Ruíz Díaz fue jefe del Comando Tripartito en donde un subalterno suyo, el Sub Oficial Moral, fue descubierto teniendo contactos con los narcotraficantes Marcus Vinicius y Sebastián Marset y a raíz de eso, fue trasladado, pero no a su casa, sino que más bien lo premiaron con el cargo de jefe del regional número 11.
El portal San Alberto News desglosó los antecedentes de este Fernando Ruíz Díaz mencionando que cuando estaba en el Comando Tripartito, en Ciudad del Este, fue él quien inició esas investigaciones contra los poderosos narcos, su jefe inmediato era en ese entonces el Comisario Principal Marcelino Espinoza, jefe de Investigaciones de Alto Paraná, quien además tenía como hijo mimado a Ruíz Díaz y hasta fungía prácticamente como el subjefe de Investigaciones de aquel entonces; quien a pesar de ser de otra unidad, tenía más poder de decisión que el jefe de operaciones de Investigaciones por tratarse de un mimado del jefe actual.
Posteriormente, Espinoza fue relevado del cargo y asumió en su reemplazo en Alto Paraná, el Comisario Javier Orlando Flores, quien también cayó bajo el embrujo de Ruíz Díaz y volvió a tenerle como «mimado» a Fernando, ambos trabajaron juntos por varios meses. Para demostrar su «poder» un día, el propio Ruíz Díaz recibió en la dependencia en aquel entonces Ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, donde según los datos el mismo había planteado un pedido especial al secretario de Estado, para que el comisario Flores siga en el cargo, pues existía información que los iban a cambiar.
A partir del momento del inicio del trabajo investigativo, Moral como integrante del grupo accedía a informaciones sensibles que lógicamente él los manejaba a su antojo y hacía saber a los narcos, eso quedó plenamente demostrado en los documentos. El suboficial Pedro Moral y el subcomisario Fernando Ruíz, eran considerados amos y señores en ese entonces dentro de Investigaciones, lógicamente con la protección directa del jefe de ese momento, el Comisario Javier Orlando Flores, y del propio Marcelino Espinoza que cuando eso ya era jefe a nivel nacional, pero todos estaban a su cargo.
Después de varios años, de estar en Investigaciones, el suboficial Pedro Moral «decidió» pasar Antinarcóticos. a Lógicamente, eso no fue problema, pues cuando eso el Comisario General Marcelino Espinoza era el director, y fue simplemente de mero trámite.
Siguiendo el hilo del portal, se expone que en más de una ocasión Moral fue sindicado por los propios narcos de la zona del Alto Paraná, de haber estado involucrado en grandes negocios de droga, pero como siempre contaba con protección, tranquilamente seguía en su puesto como un buen recaudador.
Lo llamativo de todo esto que hasta hoy día el suboficial Pedro Moral sigue dentro de la unidad, pero en Inteligencia de Antinarcóticos, y justamente en compañía del Comisario Fernando Ruíz Díaz, ambos siempre protegidos, y bajo el cargo directo del comisario Marcelino Espinoza. Ahora, el comisario Espinoza quien ocupa un alto cargo dentro de la estructura de la Policía Nacional no puede presentar excusas que no sabían de los trabajos de sus subordinados, de hecho, con el principal objetivo de defender a Moral ya han enseñado una coartada mencionando supuestamente que el suboficial tenía como informante al narco Marcus Vinicius Espindola Marques de Padua, de ser así, cosa que requería de una autorización judicial para que sea legal.
Otro hecho llamativo que envuelve a Ruíz Díaz es que en abril del 2022, sufrió un atentado en Juan León Mallorquín cuando estaba saliendo de la vivienda de su pareja. De milagro el mismo pudo salvarse del ataque, en esa ocasión tras una persecución fueron capturados tres ciudadanos brasileños contratados para ejecutar el plan. Posterior al hecho comenzaron a surgir datos que indicaban el que hecho estaba relacionado al caso de A Ultranza PY, y se hablaba directamente que desde el Comando Tripartito se había filtrado varios datos a los investigados quienes habían desembolsado una importante cantidad de dinero para atajar el «trabajo» pero al final se realizó por parte de la SENAD, y el hecho afectaba a Ruíz Díaz, pero ahora con la filtración de los documentos se confirma que el principal informante era Pedro Moral, quizás actuaba bajo el conocimiento directo de Ruíz, y de los propios Crio. Gral. Javier Flores y el Crio. Gral. Marcelino Espinoza.
Con estos antecedentes, ¿cómo es posible que alguien que tuvo nexos o indicios de tener conexiones con la vereda contraria integre el equipo de inteligencia antinarcóticos de la Policía Nacional? Esto es una especie de durmiendo con el enemigo.
Lo cierto y lo concreto es que lastimosamente las venas policiales están completamente corrompidas y no importa quien suba pues el cáncer ya se anquilosó y ya están todos amañados desde muy temprano. Mientras haya gente que proteja el sistema corrompido nuestra seguridad seguirá al borde del abismo.





