Fue durante la transmisión del debate de la reforma de la caja fiscal.

Mucha gente condena el chisme, se rasgan las vestiduras cuando alguien disfruta abiertamente de recabar información, procesarla, analizarla y luego difundirla. Es cierto, muchos lo hacen con malicia, buscando perjudicar a su prójimo y en ese afán le añaden salsas de calumnia a mansalva, con tal de lograr su cometido. Pero hay otros que simplemente lo hacen para divertirse.
El chisme no discrimina clase social, edad, localidad, barrio, trabajo, función o profesión, es más, yo particularmente debo admitir que me encanta el chisme por eso nació Churero.com, pero me gusta el chisme que mis churefans me cuentan porque ustedes son los verdaderos chismosos, yo solo soy un recipiendario y, por esa razón voy camino a convertirme en abogado, donde también accederé a chismes de primera mano para poder armar mis casos.

Lo cierto es que todo este preámbulo solo sirve para que entendamos lo que pasó hoy en la Cámara de Diputados, donde un error humano puso al descubierto a dos funcionarias que estaban comadreando durante la sesión extraordinaria en donde se debatió la modificación de la caja fiscal.
En un momento dado, el audio del pleno se borró de la transmisión que se estaba emitiendo por youtube y ahí, se escuchó un audio interno en donde estas funcionarias hablaron de todo santo y parte que se le haya venido a la mente. Entre los que se logró identificar estaba el presidente de Ips, Jorge Brítez, a quien criticaron duramente y lo sindicaron de corrupto.
“Para mí que Britez tiene que renunciar es muy anciano, lamentable es ese señor un señor corrupto que se está sosteniendo con el dinero de IPS no hay que ser tan inteligente para darse cuenta de eso”, dispararon.
Pero como son multisectoriales, también opinaron sobre el mundo bancario.
“Pero Visión Banco ya estaba en quiebra tenía una carga de morosos incobrable. Se reparten todo ellos la plata esa es una práctica luego en los bancos”, enfatizaron en el audio.
Como nunca puede faltar la mujer que logra escalar gracias a sus artes y humedales, estas comadres también recordaron a una señorita que ahora compra lentes de 30 millones de guaraníes.
“Nuestra amiga que era cajera nomas y después ya pasó a gerente. Supo hacer su fato por eso se mantiene todavía”, manifestaron antes de que otro compañero suyo apareciera para decirles lo que estaba pasando.
Más allá de la anécdota y del café que seguro recibieron estas funcionarias por no percatarse de lo que estaba pasando, es una muestra evidente de que nadie vive sin el chisme.





